La desalineación (desalineación paralela, desalineación angular o desalineación combinada) entre el eje impulsor de la bomba de turbina vertical y el eje del motor es uno de los problemas más comunes. Esto provoca una tensión desigual en los rodamientos, sellos y ejes, lo que genera ruidos anormales, desgaste rápido y una vida útil más corta de los componentes.
El impulsor de una bomba de turbina vertical debe sumergirse en el fluido (p. ej., agua) para evitar la formación de vórtices (arrastre de aire) o el funcionamiento en seco. Una inmersión insuficiente provoca cavitación, reducción del flujo/elevación y erosión del impulsor; la inmersión excesiva aumenta la resistencia hidráulica y el desperdicio de energía.
Las fugas en las conexiones de las tuberías de succión/descarga (p. ej., juntas de brida, conexiones roscadas) o un enrutamiento inadecuado de las tuberías causan:
1. Entrada de aire en la tubería de succión (lo que provoca cavitación y pérdida de flujo).
2. Presión de descarga reducida (debido a fuga de fluido).
3. Vibración (por flujo de fluido desigual en tuberías desalineadas).
Para bombas de turbina vertical utilizadas en pozos o tanques, no limpiar el pozo/tanque o no verificar su estructura provoca:
1. Acumulación de sedimentos en el impulsor (provocando desequilibrio y desgaste).
2. Obstrucción de la rejilla de succión de la bomba (reduciendo el flujo).
3. Daños al eje de la bomba por desechos (p. ej., rocas, escamas de óxido).
La lechada llena el espacio entre la base de la bomba y la base de concreto, brindando estabilidad y reduciendo la vibración. Una mala aplicación de lechada (p. ej., llenado incompleto, uso de lechada de baja resistencia) causa:
1. Movimiento de la base de la bomba (lo que provoca una desalineación del eje con el tiempo).
2. Vibración amplificada (transmitida a los cimientos y equipos adyacentes).
3. Grietas en la base o cimientos de la bomba.
Las bombas de turbina verticales dependen de cojinetes (p. ej., cojinetes de bolas, cojinetes de manguito) para soportar el eje giratorio. La sobrelubricación, la falta de lubricación o el uso del lubricante incorrecto causan:
1. Sobrecalentamiento del rodamiento (debido al aumento de la fricción debido a la falta de lubricación o al arrastre viscoso debido a la sobrelubricación).
2. Agarrotamiento del rodamiento (en casos graves, que provoca la flexión del eje).
3. Contaminación (si el lubricante no es compatible con el fluido o el medio ambiente).
Arrancar la bomba sin verificar las condiciones clave provoca daños inmediatos (p. ej., funcionamiento en seco, sobrecarga del motor). Las comprobaciones comunes que se omiten incluyen:
1. No cebar la bomba (para modelos sin autocebado).
2. Ignorar las válvulas de succión/descarga bloqueadas.
3. No se pudo probar la dirección de rotación del motor.
La vibración y el ruido son señales tempranas de advertencia de errores de instalación (p. ej., desalineación, desequilibrio). Ignorarlos durante la puesta en servicio permite que los problemas pequeños se conviertan en fallas mayores (p. ej., rotura del eje, fugas en el sello).
Cada modelo de bomba de turbina vertical tiene requisitos únicos (p. ej., tolerancias de alineación, tipos de lubricante, profundidades de inmersión). Consulte siempre el manual del fabricante del equipo original (OEM) como guía principal; nunca confíe únicamente en la instalación general. Además, capacite a los instaladores en el sitio para que utilicen herramientas profesionales (alineadores láser, llaves dinamométricas) y documente cada paso de la instalación para el mantenimiento futuro.
Al evitar estos errores comunes e implementar las soluciones anteriores, puede garantizar que la bomba de turbina vertical funcione de manera eficiente, confiable y con una larga vida útil.